domingo, 21 de junio de 2026

WUCHANG 无常 : LOS DOS INCONSTANTES





Los conocidos como los Dos Inconstantes, aunque para los fans de la literatura china y danmei, los conocemos mejor como la Impermanencia Blanca y Negra, eran unos funcionarios del Inframundo en la mitología china. Su función era transportar las almas de los difuntos para que se reencarnasen. Se les suele mencionar de pasada en muchos relatos chinos e historias sobre fantasmas tradicionales. Aquí vamos a recopilar algunos datos sobre ellos y veréis que “su historia real” es muy parecida a la de la novela Wuchang Jie de Shui Qian Cheng, obra que me llevó a indagar más en esta leyenda.




El término Wuchang (Inconstante/Impernanencia) apareció por primera vez en el “Comentario de Qian” por Confucio sobre el I Ching, dónde dijo: «Ascender y descender no se rigen por una regla fija, mas no por eso se comete una falta. Avanzar y retroceder no obedecen a un principio permanente, mas no por eso se abandona la comunidad.» 「上下无常,非为邪也;进退无恒,非离群也。」 (Shàng xià wú cháng, fēi wèi xié yě; jìn tuì wú héng, fēi lí qún yě).



¿Pero por qué “Impermanencia”?

Su origen viene del budismo, se refiere a que el mundo físico de las montañas, los ríos y la gran tierra, así como todos los dharmas condicionados (samskrta), fluyen y cambian sin detenerse un instante, y que eventualmente mutarán, siendo todos ellos impermanentes (anitya). El budismo, desde la perspectiva de la ley de causalidad (nidana), explica que todos los dharmas nacen de causas y condiciones; debido a que estas causas y condiciones mutan y finalmente se destruyen, se afirma que son impermanentes.

Sin embargo, en los textos sagrados taoístas, la impermanencia no suele llamarse Wuchang (que es el término que el budismo popularizó más tarde), sino que se habla de “Mutación” (Bian) y “Transformación” (Hua).
El universo no es estático; es un organismo vivo en un estado de flujo perpetuo debido al juego del Yin y el Yang. Nada permanece en el mismo estado: el día se transforma en noche, el verano en invierno, la juventud en vejez, y la vida en muerte.

Cuando el budismo llegó a China desde la India, los traductores chinos no tenían palabras para los conceptos sánscritos. Para traducir Anitya (impermanencia), utilizaron la palabra taoísta 无常 (Wuchang), que significa "sin constancia" o "sin regla fija".

Con los siglos, ambas filosofías se mezclaron tanto en el folclore que la figura del Wuchang Blanco y Negro terminó siendo un híbrido.




¿Cómo eran?

Si queremos saber más sobre ellos, sin duda nos tenemos que remitir al Almanaque de Jade (玉历, Yù Lì), un manual popular sobre el Inframundo (Diyu) que circuló masivamente en China desde la dinastía Qing que se distribuía gratuitamente en los templos para ser ejemplo de moralidad. Siendo este manual la fuente más importante de información sobre estos funcionarios del Inframundo chino.

Hasta la dinastía Song, se mencionaba que Wuchang era solo una persona que capturaba almas, pero durante la dinastía Qing, en El Almanaque de Jade, se convirtió en un dúo: Bai Wuchang y Hei Wuchang.


Bai Wuchang, cuyo nombre original era Xie Bi’an (谢必安), conocido también como el Señor Séptimo, era la Impermanencia Blanca, un ser extremadamente alto, de rostro pálido que vestía una túnica blanca, y llevaba un sombrero alto con las palabras "Si me ves, tendrás fortuna" (一见生财). Muchas veces se le representaba con una lengua larga colgando fuera de la boca. Empuñaba un abanico de palma. Siempre mostraba una sonrisa gentil y por eso era una “deidad” muy querida. En la obra Flores de la mañana recogidas al atardecer de Lu Xun, el autor habla de que el Wuchang blanco era el preferido de los niños y del pueblo porque era el único de los jueces que era imparcial. Solía ser amable y compasivo y recogía las almas de los hombres buenos. 
Cuando aparecía para recoger las almas, solía decir 𠯮你来了 (Nǐ lái le) “así que tú                también estás aquí”.
La gente solía llamarlo también “La muerte es efímera”, cuando querían darle una profundidad más filosófica.

















Lu Xun en su ensayo hace una descripción muy minuciosa de Bai Wuchang:
Lleva un luto riguroso y sandalias de paja, con un cinturón de paja alrededor de la cintura y una sarta de dinero de papel alrededor del cuello. Sostiene un andrajoso abanico de hoja de palmera, una cadena y un ábaco; sus hombros están ligeramente encorvados, su cabello está desgreñado; y sus cejas y ojos se inclinan hacia abajo en los lados como el carácter chino 八 (ba). Lleva un sombrero rectangular y puntiagudo que, calculado en proporción al retrato en su conjunto, debe medir unos dos pies de alto. En la parte delantera del sombrero, donde los supervivientes viejos y jóvenes de la dinastía Qing sujetarían una perla o una joya en sus gorras con forma de melón, se encuentra la inscripción vertical: “¡Buena suerte para ti!” Según otra versión, las palabras son: “Así que tú también estás aquí”. Esta es la misma frase que a veces se encuentra en la tablilla horizontal sobre el Tribunal del Venerable Bao. Si Wu Chang escribió estas palabras en su sombrero él mismo o si el Rey del Infierno las escribió para él, es algo que aún no he podido averiguar en el curso de mis investigaciones.
Según algunas versiones: en vida fue una persona leal y honorable y murió por cumplir una promesa. El Rey Yan (Yanluo, Yama: soberano y juez supremo del Inframundo), conmovido por eso, lo convirtió en un oficial del Inframundo.


Hei Wuchang, nombre Fan Wujiu 范无救, el Señor Octavo, era la Impermanencia negra. Era alguien de baja estatura, regordete y con rostro feroz. Llevaba ropajes negros, y un sombrero alto con las palabras "Te atrapo a primera vista" (一见抓回) o "La paz sea contigo" (天下太平), en tono irónico para los criminales. 
Lleva unas pesadas cadenas de hierro y una tablilla de madera o jade para apresar a los espíritus malignos e hijos ingratos.

Además, Hei Wuchang era uno de los 10 Grandes Generales del Infierno y parte del Tribunal del Infierno.
Se decía que debías quemar incienso delante de él y frotar su espalda para librarte de la mala suerte, pues era el portador de la mala fortuna y la energía negativa, por eso se encargaba de las almas de los criminales.

Antiguamente la gente también le llamaba “La muerte está predestinada”, aunque muchos cometían el error de llamarlo también “La muerte es efímera”, porque como era tan feo, casi nadie lo miraba y le prestaba atención y siempre preferían al Wuchang Blanco.


Su leyenda

La leyenda popular los sitúa en Fuzhou, Fujian, durante la dinastía Jin Occidental, y cuenta que ambos, desde niños, se convirtieron en hermanos jurados.

Un día caminando bajo el Puente Nantai estaba empezando a llover, Xie Bi’an, pidió a Fan Wujiu esperar en el lugar mientras iba a buscar un paraguas. Mientras este esperaba, cayó un fuerte aguacero que desbordó el río que se tragó el puente. Fan Wujiu, cumpliendo su promesa de esperar, se negó a moverse y terminó ahogándose en las aguas. Xie Bi’an al regresar descubrió que su “hermano” había desaparecido, se sintió tan culpable y dolorido que se quitó la vida ahorcándose de un pilar del puente (de ahí que en algunas imágenes lo representen con una larga lengua roja colgando). El Rey Yan, impresionado por la lealtad de ambos, primero trar ordenarles capturar a algunos malhechores para el Señor Chenghuang (Dios de la Ciudad, jefe directo de las dos Impermanencias), los recompensó con un puesto de oficial en el Inframundo, permitiéndoles estar juntos en la eternidad.



En la versión del Almanaque de Jade dice que en vida eran dos policías y mejores amigos de la dinastía Tang y que un día, escoltando a un prisionero, este se les escapó. Decidieron dividirse para buscarlo y acordaron reunirse bajo un puente. Fan Wujiu llegó primero y esperó bajo el puente. De repente, comenzó una tormenta torrencial que hizo crecer el río. Como había prometido no moverse de allí hasta que volviera su amigo, se negó a subir y se ahogó (por eso su rostro en el más allá es oscuro y horrorizado, por la asfixia).
Cuando Xie Bi’an llegó y vio a su amigo muerto por serle fiel, la culpa lo consumió y se colgó de un árbol allí mismo. Al ver su inmensa lealtad y rectitud, el Rey del Infierno los nombró los Alguaciles Supremos del Más Allá.


Y para terminar podemos hacer una comparación directa con la novela Wuchang Jie de Shui Qian Cheng, en la que los personajes principales se llaman Xie Bian (La Impermanencia Blanca) y Fan Wushe (La Impermanencia Negra), en la historia ambos son respectivamente shixiong y shidi, que a la vez son la reencarnación de dos “hermanos”, Zong Ziheng y Zong Zixiao. En personalidad, resultan algo familiares, siendo Xie Bian amable y amado por todos y Fan Wushe, temible y dominante. ¿Veis el paralelismo?




BIBLIOGRAFÍA

–Strange Tales from a Chinese Studio (聊斋志异 - Liáozhāi Zhìyì - Historias de fantasmas de Liaozhai) — Pu Songling

– Censored by Confucius: Ghost Stories by Yuan Mei (editado por Kam Louie y Louise Edwards) (子不语 - Zǐ Bù Yǔ - Lo que el Maestro no dijo ) — Yuan Mei

– Dawn Blossoms Plucked at Dusk de Lu Xun ((朝花夕拾 - Zhāohuā Xīshí - Flores de la mañana recogidas al atardecer)

– I Ching: El libro de las mutaciones. (易经 - I Ching / Yijing). – Anónimo

– El Almanaque de Jade (玉历 - Yù Lì) – Anónimo

— Wuchang Jie (无常劫) – Shui Qian Cheng

–Viaje al Oeste (西游记 - Xī Yóu Jì) — Atribuido a Wu Cheng'en

– Baidu Baike


by Hilda de Polaris

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